martes, 8 de enero de 2013

Al mal tiempo, buenos libros

Aún con la resaca de las navidades en el cuerpo, el que más y el que menos empieza a crear listas mentales con los propósitos para el año que recién estrenamos.

De nuevo será un año marcado por la crisis económica que está haciendo estragos en gran parte de los países "desarrollados" y que machaca especialmente a algunos de ellos.
Aquí tenemos que prepararnos para ver cómo aumentará el número de desempleados, cómo muchas familias tendrán que sobrevivir con lo mínimo, cómo seguirán recortándonos por dónde más daño hace...

Un año duro que vamos a tener que exprimir para sacarle lo máximo y mejor que pueda ofrecernos y al que debemos hacer frente con esperanza y optimismo.
Las Gracias, también afectadas en mayor o menor medida por esta crisis, intentaremos mantener un espíritu positivo y aprovechar cada buen momento que surja a diario. A veces habrá pocos, a veces no seremos capaces de distinguirlos, pero sea lo que sea lo que nos depare este 2013, será más fácil afrontarlo con la actitud adecuada.

Las tres tenemos nuestras propias listas, esas que mencionaba al principio y, entre otras coincidencias, tenemos un propósito común que, seguro, tú también tienes en la tuya: la lectura.

Es posible que este año no viajemos, o no podamos cambiar de coche, o no renovemos el armario de arriba a abajo como nos gustaría pero todo eso, y cientos de cosas más, las haremos con la ayuda de un libro.
Por descontado, hay cosas serias, muy graves, provocadas por la situación económica que vivimos que una novela no va a solucionar: un desahucio por impagos, una lista de espera eterna para una operación, una mala alimentación... Pero los caprichos que antes podíamos permitirnos y que ahora han pasado a segundo término (o tercero, o cuarto) podemos sustituírlo por una buena lectura.
Bueno, y si no los sustituye, al menos engañaremos felizmente a nuestra mente durante un rato.

El año pasado viajé a Afganistán, a Fernando Poo, a Vectis, a Australia, de nuevo a Poniente.... Me he trasladado en caballo, en tren, en camello y hasta en melocotón... He tenido los mejores perfumes, miles de libros, cometas y unos dragones... Me he relacionado con la flor y la nata de París del siglo XIX, con sufragistas, con extraterrestres y con vampiros... He pasado frío, miedo, me he enamorado, he reído, he llorado, he luchado, he estudiado y aprendido, he sido feliz... Y la ropa, bueno, he llevado lo mejor de cada lugar. Personalmente, me quedo con los modelitos dothraki para el verano y los vestidos de los locos años 20 para el invierno.

Todo esto me lo regaló el 2012 en un envoltorio especial, un envoltorio con tapas, páginas, dibujos y letras, muchas letras. Y el regalo me gustó tanto, que tuve muy claro cómo empezar mi lista de propósitos de este año.



Feliz año 2013 a todos.

2 comentarios:

  1. Precioso texto... Los libros nos regalan optimismo!!
    PD: te he enviado la cabecera que te he diseñado al twitter... ¿por qué no me contestas? :(
    Besos

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    Respuestas
    1. *
      Muchas gracias.
      Gracias también por ese diseño. Es muy evidente que necesitamos un cambio de look urgente, eh! Jajaja.
      La verdad es que mi chico está trabajando ello pero seguramente habrás oído alguna vez eso de "En casa de herrero, cuchillo de palo". Pues eso, ni más ni menos que eso.
      De todas formas y si no te importa, hasta que no esté listo el aspecto definitivo del blog utilizaré el tuyo porque ¡me gusta mucho! ¿Te parece bien?
      Ahora solo tienes que decirme cómo hacerlo... La torpeza es la torpeza.
      No te contesté el tweet porque hacía bastantes días que no abría esa cuenta. Lo siento, no volverá pasar.
      Gracias de nuevo y besitos.

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