martes, 12 de febrero de 2013

Entre Tonos de Gris


ENTRE TONOS DE GRIS
Ruta Sepetys (2011)

La historia de la humanidad está repleta de acontecimientos estudiados, tratados y difundidos por expertos en diferentes materias, por profesores, autodidactas y hasta simples curiosos movidos por el afán de aprender o descubrir nuevos datos. Esa información ha sido compartida y divulgada a través de distintos canales y el hombre la ha aprovechado según su necesidad o interés.

En los dos últimos siglos, con la ayuda de la prensa, de la radio, y más recientemente de la televisión y el cine, la historia se convierte en algo más común y cotidiano y estamos siendo informados constantemente de lo ocurrido y de lo que ocurre.

A pesar de las facilidades siempre quedarán episodios poco o menos divulgados que otros. Tal vez por considerarlos menos interesantes, poco trascendentes o quizás simplemente porque quedan solapados por otros acontecimientos coetáneos.

Un claro ejemplo es la temática de Entre Tonos de Gris.

En junio de 1941, la policía secreta soviética (NKVD) irrumpe en el hogar de la familia Vilkas, en Lituania. Lina Vilkas, su madre y su hermano son desalojados y arrastrados a la estación de trenes donde comienzan un viaje con destino desconocido.

Europa está inmersa en la Segunda Guerra Mundial pero Rusia tiene su propio frente abierto con la invasión de los países bálticos. Finlandia, Letonia, Estonia y Lituania están siendo ocupados por el ejército ruso y su población es encarcelada o trasladada a campos de trabajo donde será sometida a todo tipo de maltratos, castigos y asesinatos.

Lina, de quince años, ve como su vida plácida y acomodada se convierte en una pesadilla y vivirá junto al resto de su familia y otros que la acompañan, la peor experiencia que nunca hubiera podido imaginar.


* * * * *

“Me sacaron de casa en camisón.

Si echo la vista atrás, me doy cuenta de que todas las señales de lo que iba a ocurrir estaban ahí: las fotos de familia ardiendo en la chimenea, mi madre cosiendo por las noches la plata y sus mejores joyas en el forro de su abrigo, y papá que no volvió del trabajo. Mi hermano pequeño, Jonas, hacía preguntas. Yo también, pero quizá no quise atar cabos sobre lo que significaban todas esas señales. Solo más tarde comprendí que mi madre y mi padre querían que escapáramos. Pero no lo hicimos.

Vinieron a por nosotros y nos sacaron de casa.”

* * * * *


Entre Tonos de Gris nos presenta una historia impactante y ya desde sus primeras páginas su lectura es apasionante y adictiva. Nos da a conocer una parte de la Historia algo olvidada, injustamente eludida durante muchos años: el genocidio báltico.

Ana Frank escribió un diario que llegó a nuestras manos gracias al hallazgo por parte de su padre y por el interés que él mismo tenía en que el mundo entero conociese lo que habían vivido su familia y otros cientos de miles de judíos en Europa durante el liderazgo de Hitler.
Las historias del holocausto judío contadas por sus supervivientes son conmovedoras y el cine y la literatura las han acercado más al público y han contribuido en gran medida en su divulgación.

Aunque Lina Vilkas es un personaje ficticio, no lo son los sucesos y anécdotas narrados en la novela. La autora recoge los testimonios de los supervivientes de la masacre e ncluye el de su propio padre, refugiado lituano y víctima de los acontecimientos y los reúne en el libro adjudicándoselos a Lina. Todas las penalidades y castigos, los detalles del viaje, las vivencias en los campos, el hambre y la enfermedad han sido padecidos por miles de bálticos y Ruta Sepetys nos las muestra en su novela.


* * * * *


“Jonas tardó dos semanas en recuperarse. Le temblaban las piernas cuando caminaba, y su voz era poco más que un susurro. Mientras tanto, mamá y yo nos fuimos debilitando. Teníamos que compartir nuestras raciones de pan con Jonas. Al principio, cuando se lo pedimos, la gente nos dio un poco de las suyas. Pero conforme el frío se iba colando en las chozas, la generosidad también se fue congelando. Un día, vi a la señorita Grybas volver la espalda y meterse su ración de pan entera en la boca en cuanto se la entregaron. No podía reprochárselo. A menudo, yo también había sentido deseos de hacer lo mismo. Después de eso, mamá y yo no volvimos a pedirle nada a nadie.”

* * * * *


Lina es una adolescente estudiosa y con gran talento para la pintura. Su vida, hasta ese momento, ha sido fácil. Vive en el seno de una familia acomodada, recibe una buena educación y el amor de su familia. Cuando las cosas cambian y la rodea el miedo y la miseria, muestra un carácter fuerte y vivaz. A pesar de las circunstancias, piensa y actúa con orgullo y dignidad y la esperanza la acompaña en cada momento.

Todos los personajes secundarios, si bien no son descritos detalladamente, muestran su personalidad y enseguida despiertan nuestra simpatía y compasión o un profundo desprecio.

Descubrí esta novela visitando uno de mis blogs favoritos. Ya he dicho en alguna otra ocasión que no me gusta recrearme en las reseñas de los libros que aún no he leído y lo reservo para después porque las disfruto realmente; de esta manera no me creo una idea preconcebida y nadie me desvela cosas que no quiero saber antes de tiempo. Lo que sí hago es echarles un vistazo, una ojeada rápida con la que atrapo frases o reflexiones del blogger que me pueden hacer atractivo o no un libro.
El caso es que en la reseña de ese blog se hacía referencia a la portada del libro. El bloguero comenta lo mucho que le llamó la atención esa imagen.
Ciertamente, tiene una portada bonita, encantadora, con una delicadeza que incita a mirarlo, a tenerlo entre las manos y finalmente a leerlo.
Esa imagen me cautivó y, una vez leída la novela, entiendo lo que se intenta transmitir con ella.

El libro está divido en tres partes y estas a su vez en capítulos muy cortos. Su lectura es rápida y agradable. Yo la terminé en dos veces porque engancha desde el principio, como ya he comentado.

Ahora me veo obligada a reestructurar de nuevo mi lista de favoritos. Hace ya mucho que transformé mi “Top Five” en un “Top Ten” pero el tiempo sigue pasando y yo sigo leyendo a destajo así que es imposible englobar en una lista tan reducida todas las lecturas que me roban el corazón. En cualquier caso, Entre Tonos de Gris ya está incluida en entre los “Elegidos”, ya forma parte de esa élite tan personal.

Mi veredicto: 100% recomendada. Ideal para leer por la noche, metidos en la cama.


MARTA

8 comentarios:

  1. La verdad es que le tengo ganas desde hace tiempo :3
    besos

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  2. Pues aunque hasta ahora solo había leído reseñas negativas de este libro creo que me has convencido.
    PD: magnífica cabecera ;)

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    1. Me cuesta creer que alguien pueda hacer un comentario negativo de esta novela. A mí me ha encantado y creo de verdad que también te gustaría.
      Es más, te la recomiendo especialmente a ti con todo mi cariño.

      Ahora ya dormiré tranquila porque no me siento endeudada contigo. Con esta recomendación especial queda saldada la cabecera (que es MUY magnífica) , La Ladrona de Libros (que fue una magnífica recomendación) y toda la atención y la ayuda prestada (magníficamente).
      Besitos.

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  3. Pues fijate que no me llamaba demasiado, ni me había acercado a él, supongo que por la portada...
    Pero me ha gustado mucho la reseña y el toque que le has dado, lo buscaré
    Besos

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    1. Pues ya has visto que precisamente fue la portada lo que me atrajo a mí. Ya sabes lo que dicen: "Para gustos, los colores".
      Anímate a leerla. La temática es interesante y la historia, aunque
      dura, te gustará.
      Gracias por tu comentario.
      Besitos.

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  4. Me encantó, fue de los mejroes libros que leí el año pasado. Eso sí, al final tocó lagrimón xD

    Besotes

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    1. Piea debe sorprenderte como a mí que tenga críticas negativas.
      Es un poco de lagrimón, sí, aunque he leído novelas más duras de la misma temática.
      Gracias por tu comentario.
      Un saludo.

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