lunes, 17 de junio de 2013

Siete Horas Para Enamorarte



SIETE HORAS PARA ENAMORARTE
Giampaolo Morelli (2012)


Paolo, periodista financiero de treinta y tantos, queda hundido en la más profunda de las miserias cuando descubre que su prometida le es infiel con su jefe. Se queda sin novia y sin trabajo de un golpe.
A pesar de sus reticencias las facturas le obligan a aceptar un puesto en la revista masculina “Macho Man”, donde sus artículos deberán tratar sobre la seducción. Para ello se inscribe en un curso para hombres desesperados por ligar. Tanto se involucra en la materia, que decide aplicar todas las técnicas de seducción que les enseñan en intentar conquistar a su ex-pareja.
Según una de las teorías del curso, en tan solo siete horas volverá a tenerla a sus pies...

"¿Qué pasaría si intentaras aplicar
determinadas técnicas de seducción
para reconquistar a tu ex?"

La novela tiene una de esas portadas graciositas que tanto me enganchan y a punto estuve de comprarla. Afortunadamente, aquel día acerté al optar por otro que ha resultado ser infinitamente mejor. Adquirir un libro, tal y como están las cosas, resulta un esfuerzo económico a tener en cuenta y el esfuerzo se convierte en dolor de estómago y/o arrepentimiento cuando la novela es un fiasco.
Aquel día, como he dicho, me decidí por otro sin saber lo acertado de mi elección pero me quedé con la duda y las ganas así que cuando días después vi Siete Horas Para Enamorarte en el estante de novedades de la biblioteca no me lo pensé dos veces y me lancé a por él.

Empecé a leerlo con muchas ganas pero a medida que avanzaba en su lectura iba encontrándome con muchos aspectos que no me han gustado:

1. La historia. Es ñoña, fantasiosa y predecible. No hay sorpresa, no hay emoción.


* * * * *

¡¡SPOILER!!:
2. La increíble transformación del protagonista. Paolo es un hombre de poco carácter e influenciable, maleable, aburrido y monótono... Tras unas pocas clases de seducción (ridículas, absurdas en mi opinión) se convierte en un ”chulazo” irresistible, ocurrente, divertido y decidido. La literatura es imaginación y la imaginación es libre, todo lo puede, todo lo alcanza, pero en este tipo de novelas creo que es necesario un toque de realismo. O tal vez algo menos de fantasía.

¡¡SPOILER!!:
3. La incoherente personalidad de Valeria. Es la profesora, la atractiva instructora en las clases de seducción y muestra desde su primera aparición un carácter fuerte, mucha seguridad. El que acabe enamorándose de uno de sus alumnos, una de sus “creaciones”, resulta totalmente inverosímil. Ella les muestra cuales son los puntos débiles de la mujer, cómo “atacar” para triunfar. Él no tiene ojos para otra que no sea su ex-novia. Absurdo desenlace.


* * * * *

4. Los diálogos: cansinos. No por su extensión, sino por parecerme propios de adolescentes. Una muestra clarísima de ello es Ciro, amigo y compañero de Paolo. Un personaje insufrible que el autor nos quiere “vender” como peculiar y divertido y sin embargo, su dialéctica parece provenir de un cretino y no de un adulto, periodista y con un mínimo de inteligencia.
Aclaro, además, que eso de añadir el nombre del interlocutor en cada frase de cada conversación me saca un poco de quicio. Pero eso, obviamente, es una manía muy mía.

5. El tratamiento de los personajes. El autor no profundiza en la personalidad de los protagonistas, de ahí que sean incompresibles algunas actuaciones de los mismos. Tampoco se explaya con los sentimientos de cada uno de ellos; los toca muy superficialmente, de modo que resulta muy complicado conectar con ninguno de los personajes. Todo esto, entre otros, es lo que lleva a opinar lo que expongo en los puntos 2 y 3.

6. En la contraportada de la novela nos aseguran una comedia romántica llena de ironías. A mí no me ha arrancado ni una sonrisa.

Pero no todo es negativo. Siete Horas Para Enamorarte también tienes aspectos interesantes (como absolutamente TODOS los libros). Entre ellos destaco el estilo fresco y sencillo de la novela. La corta extensión de sus capítulos contribuye a que su lectura resulte cómoda y sencilla y que, a pesar de no haberme gustado, no haya dejado de leerlo hasta su término.

Conclusión: no te compres esta novela. Léela si la tienes a mano, si no hay otra cosa o si te apetece ocupar la mente en una lectura intrascendental.

Nota (prescindible): Emiten en televisión el programa “Un Príncipe Para Corina”. Pues bien, me ha resultado imposible no imaginar a los asistentes al curso de seducción de Valeria como a los “nerds” del programa de tv. Si los habéis visto, sabréis de qué hablo. Si es así, además, comprenderéis lo que expongo en los puntos 2 y 3. Pero ojo, recuerda que son spoilers así que no los leas si tienes intención de atreverte con la novela.


2 comentarios:

  1. Vamos, una de estas novelas cuyas sinopsis enamoran pero cuyo contenido decepciona profundamente. Una novela que entretiene pero deja indiferente. Hay muchos más libros buenísimos que me esperan así que lo dejaré pasar esta vez.
    Besos,

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    Respuestas
    1. Si no te enamora la sipnosis, lo hace la portada. Pero sí, de eso se trata. Una decepción. Tal vez no sea profunda (nunca me ha pasado con un libro) pero sí frustrante.
      Aciertas totalmente con el comentario: "entretiene pero deja indiferente". Si es que eres un maestro, Jan..
      Un besito y gracias por estar siempre.

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